Tras una monumental bajada de pantalones y una demostración fantástica de nuestra cósmica (y cómica, si no fuera trágica) incapacidad para resolver problemas, brindamos alborozados por el éxito de la operación Alacrán.
Solo hemos sido engañados unas cuantas veces, están descontentos hasta los liberados, pagamos Euros como pardillos, utilizando a nuestros investigadores mas expertos. Para que la diversión sea completa, mentimos como bellacos. ¿Por qué no la anciana Vice a los paganos que los tres secuestrados no estaban en tierra y que no pagaran un duro? Me mosquea este asunto. Puede ser que lo hiciera para fastidiar al nene de Interior y dejarle un pelín en ridículo.
En mis tiempos mozos, en las fiestas de Cercedilla en septiembre, la canción de mas éxito popular era "El Alacrán" y la estrofa mas celebrada decía: "¿Que cómo se mata al bicho? El bicho se mata así: zas, zas, zas. El Alacrán, el Alacrán ..."
¡Lástima que nadie en el Gobierno conociera la canción y que ninguno de sus ilustres cómicos o similares le informara de tan sencilla solución! ¡Bastaba con aplicarlo a los piratas! Pero, pobrecitos, no hubieran disfrutado tanto como con el dinero que les dimos, total una limosna en el nivel de gastos en que se mueven nuestros políticos.
Menos mal que muchos de mis compatriotas afirman que peor fue lo del Prestige y, como todos sabemos, nadie dijo nada ni protestó. Apenas algún percebe que otro.
¿Adónde quieren llegar? Misterio, emoción, intriga, interés. Léalo otra vez.